• TUCUTÍN!!!
  • Por las trenzas de Beyoncé!! Es Él!…

 

Pues sí, es Él… con E de ego, con E de engaño, con E de estúpido, con E de mecha corta (Ok eso no es con E pero #BienLanzadaEsaPelota) Y te quedas petrificado frente a tu celular pensando si abrir o no el mensaje y te preguntas una y otra vez… “Debería contestarle?”

Antes de tomar una decisión deberías hacerte algunas preguntas

 

¿¿¿ESTÁS BORRACHO #%$#%???

O sea no hay problema en tomarse uno o dos o treinta tragos un sábado por la noche, pero asegúrate de dejar el celular bien lejos antes de contestar o hacer una llamada que no debas (o peor aún subir estados ridículos a tus redes sociales).

 

¿Se portó mal contigo?

Sabemos que no es más parte de tu vida, pero… Se fue de la mejor manera? Te hizo daño? Tal vez te sientes muy entusiasmado de recibir un mensaje de Menganito después de mucho tiempo y esto te haya hecho olvidar de las cosas malas que hizo y solo recuerdes las buenas (regulares/no tan buenas/peor es nada) Pero que no recuerdes en este momento no significa que no haya pasado.

 

¿Merece que le contestes?

Hace cuánto que no hablan? Te ha escrito en los últimos días, semanas, meses, #algunavezentuvida??? Qué son ahora… Amigos, desconocidos? Pero lo más importante… Qué lugar tiene en tu corazón? A veces le damos espacio en nuestro corazón a personas que no se lo merecen. Quedaron como “amigos”? Los amigos hablan de vez en cuando, se preocupan el uno por el otro, se divierten juntos y se acompañan en los momentos difíciles… Y bien sabes que eso no es lo que sucede con tu ex. Así que olvídate de eso de “Quedamos como amigos” porque cada vez están mas lejos de ser siquiera conocidos. No le des espacio en tu corazón a alguien que no se lo merece.

 

Soltero, este baboso sabe o cree saber que tienes una mortal ligera debilidad hacia él, pero es momento de que demuestres que eres tú quien pone las reglas del juego y lo mejor de todo es que lo vas ganando. Ya estás mejor, estás como en la salida de la gripe… De cuando en cuando toses o estornudas, pero ya no sientes ese terrible bajón corporal. Día a día has logrado dejarlo en el pasado y te mereces la paz mental de la que hoy gozas.

 

Así que no le contestes, no se lo merece… Y si quiere hablar pues que se consiga un psicólogo o alguien a quien le interese su vida porque como dice el dicho “Vendí mi loro para no cargarlo” y este huevón vale tan poco que mejor lo regalamos para no tener que soportarlo (: