Cegado por los celos un hombre mutiló a una joven y estando preso dijo “Disculpa”, pero la mujer ya estaba enterrada. Una señora descubre mails de su esposo hablando con otra mujer, él dijo “Lo siento” pero quien lo sintió fue ella, mientras se caía a pedazos su corazón. Otra mujer antes de matar al cerdo que vio crecer dijo “Disculpa, pero es que tengo hambre” e hizo chicharrón.

Este es un post medio serio, sin embargo estoy contento de compartir con ustedes mi importante reflexión… Estaba pues recordando nuestra última conversación y vino a mi mente cuando dijo “Disculpa”… Y es que es bien fácil decirlo, pero demostrarlo es otra historia. Es una palabra bien grande que viene siendo mal empleada últimamente, se ha vuelto parte de un protocolo fraudulento, son simples palabras colocadas en un cofre de buena apariencia pero que está en realidad vacío y no trasciende más allá de esas miserables letras colocadas después de haber herido o humillado.

  • Lo siento…
  • NO, YO LO SENTÍ… Yo fui quien aguantó durante mucho tiempo con la esperanza de que algún día las cosas cambiaran. Creyendo en tus “Disculpas” aún cuando estas siempre fueron palabras vacías. Tratando de reproducir el ejemplo de mis ancestros de “sacrificar cosas por el bien de la relación” Tratando de mantener el Imperio construido… Que si voy a tirar al tacho todo este tiempo? Sí, lo tiro. Que dejarlo todo significará haber perdido todo este tiempo? No, al contrario… seguir con esto sería seguir perdiendo mi tiempo.

(Así fue más o menos en mi mente, aunque en ese momento no tuve los huevos de decírselo y preferí ser cortés)

No quiero tus disculpas porque nunca fueron sinceras sino por compromiso, porque nunca significaron un cambio, una mejoría, ni mucho menos un “darte cuenta”. Porque no son mas que palabras de cortesía de quien no dejará de ser descortés una y otra vez. Porque nunca hiciste algo que demuestre que de verdad lo sentías, porque son simples letras que usas como parte de tu discurso para minimizar lo sucedido y hacer de cuenta que nada pasó, cuando en realidad todo ha pasado.

Mutilaron mis alas, mi corazón se rompió, y casi casi muero, pero heme aquí y gracias a mí.

No quiero tus disculpas y ya no te quiero.